domingo, 28 de julio de 2013

I

Y ahi corria, por aquel camino largo y sombrio, sin encotrar rastro de aquel recuerdo vago de su cabeza.

Ojos negros, brillantes en su vacio, oscuros como la noche, profundos como el mar. el recuerdo vago de su mente, despues de aquel triste momento en el puente, en el que ambos miraron mas alla de sus almas. Rieron timidamente pensando en tiempos felices, y se abrazaron tristemente en su despedida.

Sus caminos se habian separado, sus vidas iban a cambiar desde aquella desicion tomada.

Y en ese segundo escucho la detonacion que le hizo volver a la realidad, verle en el suelo, ver la sangre, verle a aquella persona tirada en el suelo, con su extremidad herida, sus ojos negros llenos de odio hacia ese ser atacante.

 Ella, sorprendida, aturdida por lo que acababa de suceder, vio el arma de alto calibre en su mano, la tiro a un lado, sintio su rostro diferente, y en aquel charco de agua se observo horrorizada, sin poder creer lo que habia ente su reflejo.

Maldito monstruo!, Le exclamaba su victima, quien tomaba el arma que yacia en el suelo.

Se preguntaba a si misma que estaba sucediendo, miraba a su amada herida, se acerco para intentar ayudarle, pero solo recibio un disparo en el pecho, se toco, y salio expulsada aquella bala sin dejar algun rasguño.

Tomo su amada en brazos, arrancandole el arma, y dejandole en ese hospital cercano a aquel arbol gigante. Corrio a toda prisa hasta llegar a aquel lugar llamado hogar, tomo sus cosas y emprendio ese camino hacia la nada, sin saber que hacer, solo recordando aquellos ojos negros que le miraron con amor, con odio y resentimiento. La noche era larga, asi como su vida lo estaba comenzando a ser desde aquel momento.